Encendida por el deseo

Antología bilingüe

Esta antología de Safo, cuidadosamente seleccionada y traducida del griego antiguo por María Virginia Guevara, se atreve a mirar a la poeta clásica con ojos nuevos. Lejos de la solemnidad académica que a veces distancia de los clásicos, esta edición propone un acercamiento íntimo y contemporáneo. El título mismo, Encendida por el deseo, es una declaración de principios: Safo no es una figura de anciano mármol, sino una mujer de carne y hueso, atravesada por la pasión, la nostalgia y la necesidad de actuar y avanzar hacia lo deseado. Sus poemas, traducidos con una fidelidad que privilegia la intención poética sobre el literalismo, recuperan la inmediatez emocional que los hizo revolucionarios hace más de dos milenios.

Safo de Lesbos (630/610 a.C.–580 a. C.)

Safo de Mitilene, más conocida como Safo de Lesbos, fue una poeta de la antigua Grecia. La primera poeta occidental que compuso y cantó a las musas, a lo divino y a las mujeres. Nació en el siglo VI a.C. en la isla de Lesbos. En la actualidad, no tenemos mucha certeza sobre su vida, porque son muy escasos los datos que se manejan, pero se conservan algunos fragmentos de su obra. Safo perteneció a una familia noble y fue hija de un comerciante que murió a temprana edad. Abrió una

escuela para hijos de nobles en la cual se enseñaba, entre otras cosas: danza, gimnasia y música. La localidad de Lesbos estaba consagrada a la diosa Afrodita y en ella se realizaban diversos cultos cuyas participantes eran mujeres. Safo le cantó al amor, a las mujeres, a las cosas cotidianas de la vida con intensidad y melancolía. La finalidad de sus poemas consiste en buscar la máxima belleza, que no habita en el poder, sino en el encanto íntimo de la persona amada. Amó a hombres y mujeres, lo cual en Grecia antigua era normalizado. Dedicó su poesía a muchas mujeres como Anágora, Erinne y su favorita Atthis. Su nombre dio origen al término sáfico y el lugar de su nacimiento, Lesbos, es el origen del término lesbianismo. Además de su oficio como poeta, se cuenta que Safo participó activamente en política y combatió la tiranía de Pítaco. Sus versos cuentan que volvió a la isla de Lesbos y vivió ahí hasta su muerte.